lunes, 16 de marzo de 2015

Juzgar es fácil.

Qué fácil es juzgar a los demás, ¿no? ¿O debería decir a LAS demás? Es tan fácil llamar a una mujer "zorra" por lo mismo que has hecho tú... Lo mismo que hacen tus amigos a los que alabas, precisamente, por hacerlo.
Qué fácil es llamar "rara" a alguien, simplemente por no seguir la norma; TU NORMA. No quieres a una mujer que se sienta atraída por hombres distintos, distintos a ti, distintos a su raza, a su mente. ¿Cómo iba a tener una mujer blanca un hijo con un negro? ¿Cómo podría salir una mujer negra con una china? ¡Qué descaro! ¡Menuda insensatez!
Quieres a todos adoctrinados, como hicieron contigo algún día. Quieres a las mujeres para los hombres. Mujeres para ti, que cumplan tus ideales, cuando ni siquiera podrías alcanzar a darles lo que merecen. Quieres a una mujer siendo mujer y a un hombre siendo hombre, de los de verdad, de los de pelo en pecho, de esos hombres que se sienten machos, que ven a una mujer menear las caderas y se empalman, a esos hombres con mujeres; mujeres para hombres.
Despierta, amigo. Tu mundo no es el mismo en el que yo vivo (y doy gracias). Tu mundo no es el siglo XXI. En este mundo las mujeres quieren ser libres; SON libres.
Aquí no importan los fetiches, porque existen las personas. Y que a ti no te guste una mujer de pelo en pecho, no significa que no las haya, que no deban existir, que sean raras o estén enfermas. No existe un género binario, por mucho que tú lo sientas así, los genitales no definen a una persona.
No es un halago para una mujer que le hagas ver "lo buena que está", ella no vive para los halagos de nadie. Ni para que la juzgues. Nadie pide tu opinión a cerca de un cuerpo. Nadie más que otros desgraciados como tú que aun creen que las mujeres son objetos que pueden poseer.
Y hay mujeres casadas con mujeres, aunque a ti te parezca "un desperdicio", porque nadie es dueño de nadie.
Hay mujeres que no se sienten como tal, y mujeres que no se depilan, o nunca se han puesto una mini-falda, o mujeres que no saben andar en tacones y no se han maquillado jamás ni lo tienen pensado... Mujeres que, no por no ser como la sociedad quieren que sean, van a ser menos mujeres.
Y hay hombres con amigas que sólo son eso, amigos, y que no por no habérselas tirado son menos hombres. ¡Por la Laguna Estigia! ¿Aún estamos con esas? Un hombre y una mujer no pueden ser amigos sin que haya rumores de por medio, joder. Y palabrería y gente metiéndose que, seguramente, acaben por distanciar una bonita amistad. No, pero es que esos son poco machos. Igual que aquellos que, aún teniendo pene, son capaces de decir si un hombre es guapo o no ¡qué osadía! ¡Ese es maricón, seguro! ¡BASTA! Ni todas las mujeres van a decir que X que a ti te parece atractiva es fea por envidia, ni todo hombre que opine que otro es guapo es gay. Y en este mismo tema, me repatea, eso de "me gusta hablar contigo, porque como eres bi, puedes opinar sobre mujeres con sinceridad". No voy a entrar en redundancias, creo que he dicho suficiente, pero ya; SINCERIDAD, SEÑORES. Cuando una persona es atractiva te lo voy a decir yo, tu amigo, tu amiga hetero, tu madre y el señor con boina de la esquina.

Todos tenemos los mismos derechos. No, una mujer no es una zorra por tener una vida sexual plena. Ni es una guarra por no depilarse (en cuyo caso, muchos "hombres de verdad" lo son también). No es menos mujer tampoco por quererse tener unos brazos musculosos, ni por querer tatuarse todo el cuerpo. Tú no eres el dueño de nadie. NADIE ES DUEÑO DE NADIE. Mi cuerpo, mis normas. Y cuando hablo de mujeres, hablo de todo el mundo. Porque nadie es menos nada simplemente por no querer adoctrinarse.

Despierta por ti mismo, compañero, o acabarán haciéndote despertar.

- Kise J.

domingo, 15 de marzo de 2015

Y lo siento.

Nunca he sido amiga de la felicidad. Supongo que desde hace un tiempo, llevo sin conocerla.
Ya ni recuerdo como era.
Simples placebos en cada sonrisa. Las buenas noticias son buenas en los primeros segundos.
Pienso, y qué horror pensar.
Nunca se me ha dado bien entender, nunca he conseguido entenderme.
Cómo procurar que alguien sea capaz de hacerlo.

Cuántos intentos fallidos, cuántas palabras perdidas,
y cuántas clavadas; tan difíciles de olvidar...

Nadie ha podido nunca hacerme la mitad si quiera del daño que he llegado a hacerme yo misma.

Nunca podré quererme como lo hice en aquel entonces, y desde que ella dejó de hacerlo no he vuelto... No puedo confiar en nadie, ni si quiera en mí misma,
y yo que lo siento.
Miro con desprecio a mi sombra; el mismo con el que miro al espejo.

Probablemente acabe haciendo daño, sí...
Eso es lo único en lo que pienso,
lo único a lo que temo es a hacer daño a los demás
(a él)
y no a mí misma.

No confío, es cierto, no puedo hacerlo. Y lo siento...
"No es por ti, es por mí", demasiado típico, y resuena en mí... Pero esta vez es cierto

Y aquí seguiré, sin embargo, por necesidad de aferrarme a algo, incluso sabiendo que resulta enfermizo para ambos. Lo siento por ti, mi Apolo, porque lo que es a mí hace tiempo que me he perdido. Lo siento porque, por enferma que esté y mucho que lo odie
que me odie
lo último que quiero ahora
a pesar de los placebos
del desprecio a mi sombra y al espejo
de no confiar
lo último que quiero es tener que decir, una vez más
adiós.