jueves, 5 de septiembre de 2013

Where the Devil sleeps.

Vuelve a las andadas. Ha recaído. ¿Es el espejo o ella misma quien miente?  Llora ante su reflejo. Sólo hay una forma que conozca de callar sus demonios internos, y así vuelve a arrodillarse ante el lugar donde duermen estos. Tal vez luego llore otra vez. Cada vez es más normal, se ha convertido en costumbre, ¿y quién miente? Siente asco, si no es por sus actos es por no llevarlos a cabo. Siempre cae, de rodillas, ante él; donde sus demonios duermen. Va perdiendo, poco a poco; pierde peso al tiempo que a sí misma, porque no importa la opinión de los demás mientras no cambie la suya. Y alguien miente, y sea el espejo o su mente, es ella quien pierde.

Se siente orgullosa de sí misma, aunque nadie sepa porqué. En dos semanas no ha visitado ese lugar más de lo necesario, allí donde ha enterrado a sus demonios, espera que para siempre. Cada día un poco más habitual. Las semanas pasan y ella siente que lo ha superado; aunque le mientan, ya no importa, ha aprendido a quererse lo suficiente como para no volver a allí. Ha cambiado.
... Ya nadie miente.

- Iruka J.

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